La terapia que proponemos no es solamente para personas consideradas enfermas o con problemas severos.

Es mejor promover la salud que curar la enfermedad.

En realidad podemos decir que es para toda persona que quiera ser acompañada y guiada en algún pasaje o momento difícil de su vida, de esos que son comunes a todos y así poder transformar estos momentos de crisis, en una oportunidad de crecimiento interior y aprendizaje.

Nada nos ocurre por casualidad.

Somos el arquitecto de nuestro destino.

Lo que nos ocurre en el mundo externo, son enseñanzas que la vida tiene para mostrarnos y enseñarnos algo que también está pasando en nuestro interior, y es la oportunidad de observarlo con un conciencia responsable y aprender a reaccionar, mejor dicho accionar de maneras mejores y menos dolorosas. De alguna manera es recorrer un camino que nos lleve a develar el Amor que mora en nuestro interior, sacando, reconociendo y abandonando las defensas que nos impiden llegar a este lugar único de resolución de los opuestos, que es una conciencia de Unidad.

Se dice que nuestro carácter es el que construye nuestro destino. Y esto es tan así, que según la forma en que enfoquemos nuestros conflictos, vamos creando secuencias cual películas cinematográficas para seguir aprendiendo.

En las sesiones de terapia gestáltica el consultante o paciente es acompañado con Amor movilizando su sistema soportativo (ver libro Piedra Libre) para hacer contacto con sus deseos y resolver armoniosamente sus conflictos teniendo en cuenta también a los demás.

El enfoque transpersonal ubica a la persona dentro de un contexto amplio centrado en el Amor Incondicional.

Trabajamos con terapia gestáltica, transpersonal y hay terapeutas que trabajan con Kinesiología del Comportamiento: Tres en uno.